El Yoga, la Danza del vientre y la Mujer
Se denomina Danza del vientre, porque el centro absoluto del cuerpo es precisamente el vientre. De todas formas los distintos estilos (forkloricos, modernos,..) suelen trasladar el acento expresivo hacia la parte baja, las caderas o hacia la parte alta, el tronco. Sin olvidar el resto del cuerpo segmentariamente con pasos de brazos, piernas, pies...como serpenteo, desplazamientos y posiciones.
La danza del vientre se caracteriza por el trabajo de la musculatura local cuidando con conciencia de que no surjan compensaciones no deseadas, conociendo el funcionamiento de nuestro cuerpo en sinergia y en su globalidad.
Así, en Danza del vientre se trabaja la disociación de las partes segmentarias del cuerpo, como también coordinación dinámica segmentaria y coordinación dinámica general.
La importancia que tiene la pelvis en osteopatia es primordial. El mantenimiento de la movilidad sacroilíaca es capital. El sacro se considera como parte de la columna, es muy sensible a las influencias musculares que, por medio de la masa común, descienden desde arriba. En cuanto a los ilíacos como parte de las piernas, son muy sensibles a las influencias que vienen desde abajo, por medio de los aductores pubianos y los músuculos isquiotibiales. La falta de movilidad en esta articulación repercute en la columna y en los miembros inferiores. Las posturas pasivas de Yoga respresentan un papel importante en las fijaciones de esta articulación (ligamentos sobretodo).
La mujer no librándose de estas leyes corporales, añaden dificultad para su equilibrio, los cambios y sucesos que inciden en esta zona, la pelvis.
El eje de todo movimiento es la columna, donde se localizan los chakras (generación del prana/energía de nuestro cuerpo), coincidiendo con los movimientos/chackra/intención/equilibración.
Desde la pubertad hasta la menopausia, padecen muchos cambios hormonales, endocrinológicos, ginecológicos, bloqueos sexuales, emocionales, primarios, maternidad, menstruales, menopausia, etc. movimiento de pelvis, caderas, piernas, órganos suprarenales, riñónes, vejiga, etc.
Por eso, en Danza del vientre y Yoga para la mujer se centra la mayor parte de la atención y conciencia en la zona abdominal, ventral y pubiana.
Diferentes culturas orientales se refieren al vientre (incluyendo la zona lumbar y abdominal, y la pelvis) como el centro vital, desde donde se irradian las fuerzas hacia todo el cuerpo. Este punto de vista energético ofrece una explicación a la alegria que provoca mover las caderas en la danza del vientre.
En Japonés, "Hara" significa vientre. La palabra sirve para designar el centro de gravedad del cuerpo. Posarse, establecerse, apoyarse, asentarse en él, significa poder iniciar un camino hacia la meditación.
Referencias: Todo el contenido de este blog basa en una investigación y conclusión propia con apoyo de referencias externas, este artículo en concreto se apoya en, Libro de Danza del vientre de la autora Mª Elena Morató (Barcelona, 1958) periodista y crítica de arte. El Yoga y la Mujer de Victor M. Flores. Terapias de Reeducación física y postural de Andrés Fernández Roseñada.
